Bruñido
El bruñido (honing) acaba interiores cilíndricos mediante un cabezal expansible con piedras abrasivas que gira y oscila axialmente, generando el característico rayado cruzado que retiene lubricante. Corrige redondez, cilindricidad y dimensión (tolerancias IT5-IT6) con rugosidades controladas, esenciales en camisas de cilindro, hidráulica (tolerancia y acabado de sellado) y casquillos de precisión. El ángulo de cruzado y la rugosidad final se especifican según la función tribológica. Existe también el bruñido por rodillo (roller burnishing), proceso distinto que deforma plásticamente la superficie para compactarla y mejorar la fatiga, sin arranque de material.