El proceso de acreditación es riguroso y voluntario. Las empresas que operan en sectores de alta precisión, como el mecanizado de componentes aeroespaciales o de automoción, suelen recurrir a laboratorios acreditados para calibrar sus máquinas de medir por coordenadas (CMM - Coordinate Measuring Machine).
- Implantación: El laboratorio debe documentar e implementar el sistema de gestión conforme a la norma, realizando al menos una auditoría interna y una revisión por la dirección.
- Solicitud: Se presenta la solicitud ante ENAC, detallando el "alcance de la acreditación" (qué ensayos o calibraciones específicas se quieren acreditar).
- Evaluación: Un equipo de auditores técnicos de ENAC realiza una evaluación in situ para verificar la competencia técnica, la idoneidad de los equipos y la correcta estimación de la incertidumbre.
- Concesión: Tras subsanar posibles no conformidades, ENAC otorga el certificado de acreditación, que es objeto de auditorías de seguimiento anuales y una reevaluación completa cada cuatro años.
Consideraciones para el sector industrial
Para empresas que realizan mecanizado de alta precisión, la metrología es un proceso crítico. Un laboratorio de metrología industrial debe ser capaz de medir con tolerancias exigentes, a menudo en el rango de los micrómetros (µm). Según datos de referencia en el sector, las empresas que integran servicios de calibración acreditados reducen significativamente las discrepancias en los controles de recepción de materiales y producto final.
En el contexto de la normativa española, es importante recordar que, además de la ISO 17025, pueden aplicar reglamentos específicos según el sector (por ejemplo, en seguridad industrial o productos sanitarios), donde el uso de laboratorios acreditados es a menudo un requisito legal para la comercialización.