Una plaquita intercambiable (o inserto) es un elemento de corte independiente, fabricado generalmente en metal duro (carburo de tungsteno), cerámica o materiales superduros como el CBN (nitruro cúbico de boro) o el PCD (diamante policristalino). Estas piezas se fijan mecánicamente a un cuerpo portaherramientas mediante tornillos o bridas.
Cuando el filo de corte se desgasta, el operario simplemente gira o sustituye la plaquita por una nueva, manteniendo el cuerpo de la herramienta en la máquina. Este sistema, estandarizado internacionalmente bajo la norma ISO 1832, permite una gestión más eficiente de los recursos, ya que solo se consume el material de corte necesario.
Ventajas de las plaquitas intercambiables
- Reducción de tiempos muertos: El cambio de filo es rápido y no requiere, en muchos casos, una nueva puesta a punto de la máquina.
- Versatilidad: Un mismo portaherramientas puede equipar plaquitas con diferentes geometrías o calidades según el material (acero, fundición, aluminio).
- Economía de escala: Resultan más rentables en operaciones de desbaste o producciones de gran volumen donde el desgaste del filo es constante.