El polioximetileno (POM), conocido comúnmente como acetal o por nombres comerciales como Delrin®, es uno de los termoplásticos de ingeniería más utilizados en el mecanizado por arranque de viruta. Su popularidad en la industria se debe a su excelente equilibrio entre rigidez, baja fricción y estabilidad dimensional. En el ámbito del mecanizado CNC, es fundamental distinguir entre sus dos variantes principales, el POM-C (copolímero) y el POM-H (homopolímero), ya que sus propiedades y comportamiento durante el corte varían significativamente.
POM-C y POM-H: el plástico técnico del mecanizado
¿Qué es el POM-C y el POM-H y en qué se diferencian?
Aunque ambos comparten la base química del formaldehído, su estructura molecular determina sus aplicaciones y capacidades de mecanizado.
- POM-H (Homopolímero): Se produce mediante la polimerización aniónica del formaldehído. Posee una estructura cristalina más regular, lo que le confiere una mayor resistencia mecánica, rigidez y dureza superficial. Es la elección preferida cuando se requiere la máxima estabilidad estructural.
- POM-C (Copolímero): Se obtiene mediante la introducción de otros monómeros en la cadena. Esta modificación reduce ligeramente la cristalinidad, lo que se traduce en una mejor resistencia a la hidrólisis y una mayor estabilidad térmica. Es más adecuado para entornos con presencia de agua caliente o agentes químicos agresivos.
Comparativa técnica de propiedades
| Propiedad | POM-H (Homopolímero) | POM-C (Copolímero) |
|---|---|---|
| Resistencia mecánica | Superior | Buena |
| Estabilidad dimensional | Excelente | Muy buena |
| Resistencia química | Moderada | Alta |
| Resistencia al impacto | Menor | Superior |
| Temperatura de fusión | ~172-184 °C | ~160-175 °C |
Fuente: Datos recopilados de diversas fichas técnicas de materiales industriales (2025-2026).
Parámetros de mecanizado y buenas prácticas
El mecanizado de plásticos técnicos requiere un enfoque distinto al de los metales. Al ser materiales sensibles al calor, el control de la temperatura es el factor crítico para evitar la fusión, deformación o aparición de tensiones internas.
Recomendaciones para el proceso
Para obtener piezas de alta precisión, los profesionales del sector, como los expertos de Izadi Mecanizados, aplican criterios específicos:
- Herramientas: Deben estar extremadamente afiladas y con ángulos de desprendimiento positivos para minimizar la fuerza de corte y la generación de calor. Se recomienda el uso de herramientas de carburo cementado o, en casos de grandes series, herramientas con recubrimiento de diamante policristalino (PCD).
- Refrigeración: Es preferible el uso de aire comprimido o niebla de aceite para refrigerar y evacuar la viruta, evitando el uso de taladrinas que puedan contaminar el material o causar hinchazón.
- Sujeción: Dado que el POM es menos rígido que el acero, una presión de sujeción excesiva puede deformar la pieza. Se deben utilizar soportes adecuados para minimizar vibraciones y marcas.
- Recocido: En piezas con geometrías complejas o gran eliminación de material, se recomienda un proceso de recocido (tratamiento térmico) tras el desbaste para liberar tensiones internas antes de realizar el acabado final.
En cuanto a las tolerancias, es posible alcanzar precisiones de hasta ±0,02 mm en dimensiones críticas bajo condiciones controladas, aunque lo habitual en tolerancias comerciales para piezas de plástico suele situarse en el rango de ±0,1 mm, según estándares industriales.
¿Quién debe utilizar POM en sus proyectos?
El POM es el material ideal para componentes que requieren un funcionamiento mecánico preciso y duradero. Su uso está ampliamente extendido en sectores como:
- Automoción: Engranajes, mecanismos de cierre y componentes de bombas de combustible.
- Electrónica: Marcos internos, carcasas de conectores y mecanismos de precisión.
- Industria alimentaria: Gracias a su resistencia a la humedad y facilidad de limpieza, se emplea en piezas de líneas de ensamblaje.
- Medicina: Guías quirúrgicas y componentes de dispositivos de diagnóstico, siempre que el grado del material esté certificado para contacto clínico.
Para garantizar la calidad de estas piezas, es vital cumplir con la normativa técnica vigente. Aunque no existe una norma única para el mecanizado de plásticos, se aplican los principios de la ISO 2768[1] para tolerancias generales y se sigue la normativa UNE[2] en materia de seguridad industrial y gestión de la calidad.
Consideraciones de seguridad y medio ambiente
El mecanizado de POM, especialmente mediante procesos térmicos como el corte por láser, está desaconsejado debido a la liberación de formaldehído, un gas tóxico. En el mecanizado por arranque de viruta, aunque el riesgo es menor, es obligatorio contar con sistemas de aspiración industrial para gestionar las partículas de polvo y asegurar un entorno de trabajo saludable conforme a la normativa de prevención de riesgos laborales.
Para profundizar en otros procesos de transformación, puedes consultar nuestra sección sobre mecanizado de grandes dimensiones.
Fuentes
Referencias
- ↑ [1] ISO 2768 — https://www.iso.org/
- ↑ [2] UNE — https://www.une.org/
- ↑ [3] Guía técnica de plásticos de ingeniería - Weerg — https://weerg.com
- ↑ [4] Directrices de mecanizado de plásticos - PTSMAKE — https://ptsmake.com
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