Concesiones: gestión de piezas no conformes

En el entorno del mecanizado industrial, la perfección absoluta es un objetivo, pero la realidad técnica a menudo presenta desviaciones. Cuando un componente fabricado no cumple estrictamente con las especificaciones técnicas iniciales —como una tolerancia dimensional o un parámetro de rugosidad—, la empresa debe activar un protocolo de control de salidas no conformes. Una de las vías de resolución más críticas es la concesión, un mecanismo formal donde el cliente acepta recibir un producto que, técnicamente, no es conforme con los requisitos originales, pero que sigue siendo apto para su uso final.

¿Qué es una concesión en el control de calidad?

En el ámbito de la norma ISO 9001:2015, una concesión es una autorización para utilizar o liberar un producto o servicio que no cumple con los requisitos especificados. No debe confundirse con una "derogación" legislativa (que implica la anulación de una norma), ya que en el mecanizado, la concesión es un acuerdo contractual puntual entre proveedor y cliente.

Cuando un taller de mecanizado detecta una desviación, por ejemplo, un diámetro que se encuentra fuera del rango de tolerancia de ±0,02 mm (micras), el departamento de calidad debe evaluar si dicha pieza compromete la funcionalidad del conjunto. Si el cliente, tras analizar el impacto, decide que la pieza es funcionalmente válida, se emite una concesión. Este proceso debe quedar rigurosamente documentado, identificando la autoridad que autoriza la aceptación y las nuevas condiciones de uso.

Diferencias clave en el tratamiento de no conformidades

Tratamiento Descripción técnica
Corrección Reparación o reproceso para que la pieza cumpla el requisito.
Concesión Aceptación por parte del cliente de una pieza con desviación.
Desecho Eliminación del producto por no ser apto para ningún uso.
Reclasificación Uso del producto para una aplicación con requisitos menos estrictos.

Gestión técnica y normativa en el mecanizado

El control de las salidas no conformes está regulado por el apartado 8.7 de la norma ISO 9001. Las empresas del sector, que suelen operar bajo códigos CNAE (Clasificación Nacional de Actividades Económicas) como el 25.62 (torneado y mecanizado), deben asegurar que cualquier producto no conforme se identifique y controle para prevenir su uso accidental.

Pasos para la gestión de una concesión

  1. Identificación y segregación: La pieza debe marcarse físicamente (etiquetado, zona de cuarentena) para evitar que se mezcle con piezas conformes.
  2. Evaluación técnica: El departamento de ingeniería debe determinar si la desviación (por ejemplo, una rugosidad Ra 1,6 µm en lugar de Ra 0,8 µm) afecta a la integridad mecánica o al ensamblaje.
  3. Consulta al cliente: Se presenta el informe técnico detallando la desviación.
  4. Autorización formal: Si el cliente acepta, se debe documentar la concesión, especificando el número de serie o lote afectado y la firma del responsable autorizado.
  5. Registro: Según la norma, se debe conservar información documentada sobre la naturaleza de la no conformidad y las acciones tomadas.

Es habitual que empresas especializadas, como Izadi Mecanizados, gestionen estas situaciones mediante protocolos de metrología dimensional avanzada, asegurando que, aunque exista una concesión, la trazabilidad del proceso quede garantizada para futuras auditorías.

¿Quién debe autorizar una concesión?

La autoridad para conceder una aceptación de producto no conforme recae generalmente en el responsable de calidad del cliente o en el ingeniero de diseño del producto final. En sectores de alta exigencia, como el aeronáutico o el automotriz, las concesiones son extremadamente restrictivas. Por ejemplo, si una pieza presenta una dureza inferior a los 50 HRC (Dureza Rockwell C) requeridos, es probable que no se acepte ninguna concesión debido al riesgo de fallo estructural.

Factores que influyen en la aceptación

  • Criticidad del componente: Una pieza estructural nunca tendrá concesión si compromete la seguridad.
  • Coste de reposición: Si el plazo de entrega es crítico y la desviación es cosmética, el cliente suele ser más flexible.
  • Recurrencia: Si la misma pieza presenta la misma no conformidad repetidamente, la concesión deja de ser una solución válida y debe iniciarse una acción correctiva para modificar el proceso de mecanizado.

Normativa y estándares de referencia

La gestión de la calidad en España se apoya en las normas publicadas por la UNE (Asociación Española de Normalización), que adopta las normas internacionales de la ISO. Para las empresas del sector, el cumplimiento de estas normas no es solo una cuestión de prestigio, sino una exigencia de mercado para ser proveedores de primer nivel.

El uso de sistemas de gestión de calidad permite que, ante una desviación, la empresa no actúe por impulso, sino siguiendo un procedimiento estandarizado. Esto protege tanto al proveedor (que documenta que el cliente aceptó el riesgo) como al cliente (que mantiene el control sobre la calidad final de su producto).

Fuentes

Referencias

  1. [1] Organización Internacional de Normalización (ISO) — https://www.iso.org/
  2. [2] Asociación Española de Normalización (UNE) — https://www.une.org/
  3. [3] Guía técnica sobre el control de salidas no conformes en ISO 9001:2015 — https://nueva-iso-9001-2015.com/8-7-control-de-las-salidas-no-conformes/

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