La precisión exigida es uno de los mayores determinantes del precio. Cuando un plano no especifica tolerancias individuales, se suelen aplicar normas generales como la ISO 2768, que define los límites aceptables para dimensiones lineales y angulares.
La importancia de la normativa técnica
El cumplimiento de las normas ISO (Organización Internacional de Normalización) y UNE (Asociación Española de Normalización) es fundamental para garantizar la calidad. Por ejemplo, el uso de la norma ISO 286 permite definir ajustes precisos para elementos cilíndricos, lo cual es crítico en sectores como el aeroespacial o el de automoción.
- Clase fina (f): Requiere herramientas de alta precisión y mayor tiempo de inspección.
- Clase media (m): Es el estándar habitual para piezas de uso general.
- Clase gruesa (c): Utilizada en componentes donde la precisión dimensional no es crítica.
Las piezas que exigen tolerancias inferiores a 0,01 mm o rugosidades superficiales muy bajas requieren procesos adicionales de acabado, lo que incrementa el coste unitario debido al mayor riesgo de rechazo y al tiempo de mecanizado. Empresas especializadas como Izadi Mecanizados emplean sistemas de control de calidad rigurosos para asegurar que estas especificaciones se cumplan en piezas de alta complejidad.