El sector del mecanizado en España se clasifica bajo el código CNAE 2553 (Mecanizado de metales), según la clasificación del Instituto Nacional de Estadística (INE)[2]. Aunque no existen leyes específicas que regulen el "sentido de giro" del fresado, las empresas deben cumplir con estrictas normas de calidad y tolerancias.
Normas técnicas aplicables
Para garantizar la intercambiabilidad y precisión, la industria española sigue habitualmente la norma ISO 2768, que establece tolerancias generales para dimensiones lineales y angulares.
- ISO 2768-1: Tolerancias dimensionales lineales y angulares.
- ISO 2768-2: Tolerancias geométricas (planitud, rectitud, perpendicularidad).
Las piezas mecanizadas suelen clasificarse en grados de tolerancia IT (International Tolerance), donde un grado IT7 o IT8 es habitual para mecanizados de precisión general, mientras que grados inferiores (IT5-IT6) se reservan para componentes críticos.
Consideraciones operativas
Para una ejecución óptima, los operarios deben ajustar los parámetros de corte:
- Velocidad de corte (Vc): Depende del material y la herramienta (expresada en m/min).
- Avance por diente (fz): Determina la carga de viruta y la calidad del acabado.
- Profundidad de pasada (ap): Debe ser compatible con la potencia y rigidez de la máquina.
Empresas especializadas, como Izadi Mecanizados, aplican estas técnicas en procesos de alta complejidad, como el mecanizado de grandes dimensiones o la fabricación de engranajes, donde el control de las fuerzas de corte es crítico para evitar vibraciones y garantizar la integridad de la pieza.